El acné es una enfermedad muy frecuente que se presenta en la mayoría de los adolescentes en algún grado. Sin embargo, esta enfermedad no se limita a una edad en concreto, apareciendo en los adultos desde la adolescencia hasta más allá de los 40 años. El acné normalmente se cura sólo pero el tiempo para que esto ocurra puede ser de bastantes años, no hay razón para no ser tratado. El acné no tratado puede dejar cicatrices permanentes, hecho que debe ser evitado.

El acné consiste en comedones cerrados y abiertos (“puntos negros”), granos con pus y a veces nódulos profundos. Normalmente afecta a la cara, pero también puede aparecer en la espalda y al centro del pecho. Cuando es severo pueden aparecer quistes y fístulas con desfiguración grave
Las investigaciones de las causas del acné se han centrado en los cambios que ocurren durante la pubertad. El incremento de las hormonas en esta edad ocasiona que las glándulas sebáceas aumenten de tamaño, especialmente en la cara. Las glándulas sebáceas fabrican el sebo que se elimina a través del folículo del pelo hacía la superficie de la piel. La modificación del sebo y la alteración de la pared del folículo pueden tapar la apertura del propio pelo y producir un pequeño “quiste”. Posteriormente las bacterias que viven normalmente en la superficie de la piel, pueden invadir este quiste fabricando sustancias que rompen la pared produciendo inflamación alrededor del folículo.
El acné no está causado por la suciedad. Los puntos negros están formados por el acumulo del sebo y de las células de los folículos desprendidas. Como norma general la cara debe ser lavada con agua y jabón dos veces al día. Si el pelo es graso se debe lavar la cabeza con un champú adecuado.
Los varones pueden usar tanto las cuchillas como las maquinillas eléctricas. Se debe utilizar crema y espuma de afeitar para ablandar el pelo, así como cuchillas afiladas. En caso de existir foliculitis asociada se debe utilizar cuchilla. Después del afeitado utilizar un antiséptico no irritante.
No hay alimentos que causen el acné. Algunos dermatólogos le dan una importancia. relativa, pero un hecho es claro: no existe una dieta que elimine el acné. Existen alimentos y bebidas (como el alcohol y algunos picantes) que producen un aumento del enrojecimiento de las lesiones de acné y éstas se notan más, pero no producen nuevos “granos”.
El sol mejora el acné, pero utilizado como único tratamiento no suele bastar. Una exposición severa puede ocasionar otros problemas como envejecimiento prematuro de la piel. Hay tratamientos tópicos y orales para el acné que pueden estar contraindicados junto con la exposición solar.
Hay medicamentos y vitaminas que pueden producir acné y que el médico debe conocer para indicar un tratamiento correcto.
Uno de los factores que más agravan el acné es el uso de cremas y maquillajes que ocluyen el poro del folículo produciendo los quistes. Siempre se deben utilizar cremas no comedogénicas y limpiar todos los restos de cosméticos al final del día. El aceite mineral usado por los mecánicos puede impregnar la ropa y causar acné.
El Acné es una enfermedad cambiante que se debe tratar con la agresividad mínima necesaria para ser controlada pero con la efectividad suficiente para evitar la producción de cicatrices permanentes.
El primer paso es diagnosticar que la afectación que se tiene en la cara es acné. Puede haber otras enfermedades o medicamentos que se estén tomando (como algunas vitaminas) que producen lesiones semejantes y deben ser valorados de forma diferente. Siempre se debe tener en cuenta los productos cosméticos que se están utilizando para llegar a un correcto diagnóstico. Si se utiliza maquillaje, este debe ser “oil free” o “no comedogénico”, esto es, que no tapa el poro del folículo y no agrava el acné. Las cremas y maquillajes deben retirarse todos los días por la noche. Se recomiendan tratamientos tópicos (cremas y lociones) para evitar la oclusión de los poros y reducir el número de bacterias. Estos productos pueden producir cierto grado de sequedad y despellejamiento de la piel que se manejarán de forma adecuada.
Independientemente de los tratamientos que se utilicen, se debe recordar que los cuidados de la piel se deben continuar hasta que la tendencia a padecer acné haya pasado. No hay un tratamiento instantáneo y permanente para el acné, pero es controlable y el tratamiento adecuado puede prevenir la formación de cicatrices.
El isotretinoino (Roacutan, Ácido 13-cis retinoico), es una medicación potente que se utiliza para el tratamiento del acné.
El isotretinoino es el único medicamento que controla el acné durante meses o incluso años.
La medicación se ha de tomar entre 5 y 6 meses (con una dosis acumulativa de al menos 120 mg/kg) y consiguiendo una resolución de las lesiones de acné hasta en un 95% de los pacientes tratados siendo en un porcentaje alto de enfermos una resolución definitiva.
Esta medicación es útil en el tratamiento de acné, sin embargo, tiene diferentes efectos secundarios que hacen que su utilización deba ser realizada de forma cuidadosa.
Sequedad de labios 90%, Sequedad de la piel 80%, Sequedad nasal, pequeñas hemorragias 70%, Conjuntivitis 40%,Dolores musculares 15%, Adelgazamiento transitorio del cabello 10%, Erupciones cutáneas 7%, Dolor de cabeza 5%, aumento de la sensibilidad a la luz solar 5%.
Los efectos secundarios más frecuentes son el desarrollo de sequedad cutánea y mucosa, que generalmente es tolerable y remite al acabar el tratamiento. Es muy conveniente la utilización de cremas labiales mientras dura el tratamiento.
Un pequeño porcentaje de enfermos puede mostrar también una elevación de los trigliceridos o del colesterol en sangre, pero estas elevaciones solo se observan en un 2-3% de enfermos en los cuales no existían antecedentes y solo en un 12% de los pacientes en los que los niveles previos estaban elevados.
Un pequeño porcentaje de enfermos muestra una elevación de transaminasas que suele ser transitoria o remitir al cesar la medicación.
El efecto secundario más importante es el efecto sobre el feto. Es muy importante que ninguna mujer embarazada o que se pueda quedar embarazada tome la medicación. Las mujeres que se puedan quedar embarazadas deben utilizar un método anticonceptivo eficaz. El efecto sobre el feto dura mientras se toma la medicación y 1 mes después. Tras ese período de seguridad no hay efectos sobre el feto. Debido a este efecto es importante que nadie tome la medicación a excepción de la persona para quien ha sido recetada.
El efecto más importante del isotretinoino es mediante la disminución de la secreción de grasa por parte de las glándulas sebáceas, pero también tiene otros mecanismos de acción como son la regulación de la queratinización que está alterada en los pacientes con acne así como un efecto antiinflamatorio y antibacteriano.
En ocasiones es necesario tomar hasta 2 meses la medicación para empezar a observar el efecto. Generalmente el acné empeora durante el primer mes y medio de tratamiento.
La medicación es mas efectiva cuando se toma con alimentos, por lo que es bueno que se tome con alguna comida.
Durante el período de tratamiento con isotretinoino se deben hacer ciertos controles periódicos de analítica y de su estado general.
El roacutan es un medicamento que interacciona con otras medicaciones que pueda estar tomando, mientras toma el tratamiento no debe tomar suplementos de vitamina A ni antibióticos de la familia de las tetraciclinas.
Otras mediaciones que pueden interaccionar con el roacutan incluyen los antiepiléticos como las hidantoinas (puede reducir los niveles plasmáticos de hidantoinas), los antiacidos (reduce la absorción de roacutan), el litio disminuye el efecto del roacutan.
El roacutan no presenta interacciones con la insulina ni con los inmunosupresores. Debe evitarse la depilación o hacerla con cuidado mientras hagas este tratamiento, especialmente no debes utilizar ceras depilatorias.
Tras la administración del isotretinoino los pacientes están libres de acné durante meses e incluso años.
En un paciente de cada diez se pueden observar pequeños brotes tras 1 o 2 años en estos pacientes es necesario administrar antibióticos o repetir la medicación durante un corto período de tiempo.
La frecuencia de recidivas es mayor en adolescentes jóvenes, en pacientes con lesiones hemorrágicas o costrosas, en pacientes con lesiones fistulizadas o antecedentes de hidrosadenitis (golondrinos) y en mujeres con hiperplasia ovárica o suprarenal.