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Melanoma

¿Qué es el melanoma?

El melanoma es un tipo de cáncer de piel relativamente frecuente en España y en el mundo.

El origen del melanoma se encuentra en la alteración de las células de la piel llamadas melanocitos. Para entender el proceso de formación del melanoma conviene tener presente:

  • Qué es la piel
  • Qué son los melanocitos y la melanina
  • Qué son los lunares, por su incidencia en el origen de algunos melanomas.

La piel es el órgano del ser humano más extenso y su misión es proteger los órganos internos del cuerpo ante agresiones del medio exterior como los rayos del sol, las infecciones y las heridas. La piel se compone de dos capas:

  • La epidermis, la capa más externa.
  • La dermis, la capa interna.

Los melanocitos se encuentran entre la epidermis y la dermis. La función principal de la melanina es de fotoprotección, evitando que la radiación solar dañe las estructuras o tejidos del cuerpo. Cuando la piel se expone al sol, los melanocitos producen más melanina, como defensa contra la acción de los rayos ultravioleta (UV).

Los lunares o pecas aparecen cuando los melanocitos crecen en grupo. Son muy comunes. Por lo general, una persona suele tener entre 10 y 40, pero hay personas que tienen muchos más. Científicamente se llaman nevus. Hay nevus congénitos (existen al nacer o aparecen con los años) y nevus adquiridos, que aparecen a partir del año de nacimiento y pueden ser típicos o atípicos.

El melanoma aparece cuando las células llamadas melanocitos se convierten en malignas y forman un tumor. Todos los cánceres tienen esta característica en común: algunas células se vuelven anómalas, dividiéndose más a menudo y sin orden ni control.

Se trata de células malignas que forman un tumor, el cual puede invadir y destruir los órganos cercanos. Las células malignas pueden llegar a órganos alejados del tumor primitivo, lo que se conoce como metástasis. El transporte de las células cancerosas se puede producir:

  • Por vía linfática: a través del líquido linfático, fijándose en los ganglios linfáticos de la zona afectada. La vía más frecuente de diseminación de células malignas es la linfática.
  • Por vía hemática: a través de la sangre, fijándose en vísceras tales como el hígado, pulmón, cerebro...

El melanoma puede aparecer en cualquier superficie de la piel, mucosas, ojos o en el sistema nervioso central. La enfermedad puede aparecer también bajo las uñas o en las plantas de los pies y palmas de las manos. El melanoma puede presentar formas, volúmenes y colores variables. Raramente el melanoma aparece en personas de color. Es importante destacar que el melanoma no es una enfermedad contagiosa.

Factores De Riesgo

Hay una serie de factores que aumentan el riesgo de desarrollar un melanoma. Estos factores determinan que existan grupos de personas con mayor probabilidad de desarrollarlo. Entre ellos cabe destacar:

  • Tener la piel o el pelo claros (pelo rubio o pelirrojo; piel blanca, rosada; ojos azules...). La piel de las personas blancas es más sensible y más propensa a ser dañada por los rayos del sol.
  • Presencia de nevus atípicos. Estos nevus son más propensos a convertirse en malignos. El riesgo aumenta cuantos más lunares de esta clase se tengan en la piel y más todavía si son hereditarios.
  • Presencia de nevus en una cantidad superior a 40.
  • Presencia de nevus congénitos.
  • Tener antecedentes familiares (de nevus atípicos, de melanoma, de ambas cosas). Puede heredarse genéticamente una mayor predisposición a padecer melanoma.
  • Haber padecido unas o más quemaduras severas por el sol. Especialmente si se han sufrido en la infancia o la adolescencia pues los efectos de la irradiación solar es acumulativa.
  • Haber estado expuesto muchas horas a UV (sol, UVB, UVA) aunque se tenga la piel totalmente bronceada.

Grupos De Riesgo

Son varios los grupos de personas que presentan un mayor riesgo de desarrollar un melanoma:

Con relación a la edad. Aunque el melanoma puede aparecer a cualquier edad cada vez se diagnostica más en jóvenes, la mayor frecuencia se da entre los 40 y los 50 años, lo cual es común a los distintos tipos de cáncer de piel. Las personas mayores tienen un riesgo mayor de haber estado en contacto excesivo con la luz del sol durante un tiempo más largo. Sin embargo, es durante la niñez y la adolescencia cuando con más probabilidad se produjeron las lesiones iniciales.

Con relación al sexo. El melanoma es más frecuente en mujeres que en hombres, siendo la proporción de más de un tercio de mujeres afectadas que de hombres

Con relación a la actividad al aire libre. Las profesiones realizadas al aire libre, con un mayor riesgo de exposición solar diaria, aumentan la posibilidad de padecer un melanoma: sector de la construcción, agricultores, pescadores, marineros, etc.

Las vacaciones y deportes al aire libre también aumentan el riesgo, sean las exposiciones solares largas o sean intermitentes pero intensas.

Con relación al tipo de piel según el grado de sensibilidad a la luz solar (fototipo cutáneo). Las personas con una piel muy sensible que siempre se queman y nunca se broncean en su primera exposición al sol constituyen un grupo de riesgo. Pertenecen a este grupo las personas pelirrojas, pecosas, de piel muy blanca y de ojos y cabello claros. Las personas que se broncean fácilmente abusan de las horas de exposición, aunque por lo general no se hayan quemado en las primeras exposiciones solares.

Con relación al historial clínico. Las personas que en algún momento de su vida se han visto afectadas por un melanoma tienen el riesgo de recaer en el mismo o de desarrollar nuevos melanomas. Por este motivo es muy importante el seguimiento médico y el mantenimiento de medidas de prevención.

Tipos De Melanoma

Si el dermatólogo encuentra indicios o señales que una lesión cutánea pudiera ser un melanoma, es aconsejable que el paciente se someta a una biopsia para confirmar el diagnóstico definitivo.

Los investigadores Clark y Reed, en los años 60, clasificaron el melanoma en 4 tipos, según la zona pigmentada que rodeara el tumor y según la etapa de evolución de éste.

Melanoma léntigo maligno

Localización: Afecta a las áreas de la piel que se han visto expuestas durante largo tiempo al sol.

Afectación: Preferentemente en la cara, también en la cabeza y cuello y en unos pocos casos en el dorso de la mano y las piernas.

Edad: Acostumbra a presentarse entre los 60-70 años.

Evolución: (Muchos años) Al principio se aprecia como una mancha de bordes mal delimitados. Con el tiempo esta mancha se extiende y se modifica hasta que se desarrolla un nódulo. Las manchas pueden desaparecer en una zona pero, al mismo tiempo, van apareciendo en otras áreas.

Aspecto: El color puede ser variable, con áreas de distintas tonalidades de marrón, pero también pueden ser rijas o negras.

Melanoma de extensión superficial

Localización: Puede aparecer en cualquier zona de la piel aunque en los hombres se localiza más en el tronco y, en las mujeres, más en las piernas.

Afectación: Es el más frecuente entre la población blanca: constituye aproximadamente el 50% de todos los melanomas.

Edad: Suele aparecer entre los 40-50 años.

Evolución: Se presenta como si fuese una mancha superficial de bordes bien delimitados. Su crecimiento es lento y, tras un tiempo prolongado (desde unos meses hasta algunos años), aparecen uno o varios nódulos encima de la mancha superficial.

Aspecto: Se presenta, por lo general, con un tono de color intenso muy variables: marrón, gris, negro y rosa. La forma del borde es irregular.

Melanoma Acral

Localización: Las zonas afectadas son, principalmente, las plantas de los pies y, en menor grado, las palmas de las manos. Otras áreas afectadas pueden ser los dedos, los genitales o la boca.

Afectación: Constituye aproximadamente el 10% de los melanomas entre la población blanca y el 50 % entre la población negra u oriental.

Evolución: (edad) Sobre la mancha inicial aparece un tumor a los pocos meses.

Aspecto: Las lesiones son muy variables, en cuanto al tipo de macha se parece al léntigo maligno por tener bordes más dispersos pero en los colores se parece más al melanoma de extensión superficial.

Observaciones: Una variedad de este melanoma es el que se presenta como una mancha de color negro con los bordes irregulares, bajo las uñas (melanoma subungueal). Se presenta, con igual frecuencia, tanto en las uñas de las manos, como en las de los pies.

Melanoma Nodular

Localización: Puede localizarse en cualquier zona de la piel, aunque por lo general se sitúa en la cabeza y el tronco.

Afectación: Es más frecuente en los hombres que en las mujeres.

Edad: Aparece entre los 50-60 años.

Evolución: Crece rápidamente un tumor sin apreciarse mancha.

Aspecto: Su aspecto es el de una lesión que sobresale en la piel, en forma de nódulo tumoral. Su color es variable: negro, azulado, marrón, rojizo. Hay una clara diferencia entre el tumor, que a menudo sangra y está elevado, y la piel normal que lo rodea.

Síntomas Y Signos

En la actualidad el mejor método para prevenir secundariamente la enfermedad es su diagnóstico en las fases más iniciales.

La gran mayoría de las veces, la aparición del melanoma se detecta por un cambio en el tamaño, la forma o el color de un lunar que ya existía.

El melanoma también puede aparecer como un lunar nuevo o un lunar de aspecto extraño.

Existen unos signos guías, que se expresan con las letras “ABCDE”, para simplificar:

  • Asimetría: La mitad del lunar no es igual a la otra mitad.
  • Borde: El contorno es irregular. Tiene una apariencia desigual o borrosa.
  • Color: El color del lunar no es uniforme. Pueden aparecer zonas más oscuras de color marrón, bronce o negro. También se pueden apreciar ciertas áreas del lunar de color rojo, blanco, gris o azul.
  • Diámetro: El crecimiento del tamaño del lunar es superior a los 6 milímetros.
  • Elevación: La elevación está casi siempre presente, se palpa.

Los cinco signos son de gran utilidad para detectar posibles lesiones en la piel con riesgo de transformarse en melanomas. El melanoma no suele causar ningún dolor a las personas afectadas, aunque en algunos casos puede causar picor y llegar a sangrar. Cuando se plantean dudas sobre la naturaleza maligna de un tumor, se puede recurrir a la biopsia. La biopsia consiste en una extirpación de una muestra del tumor para poder proceder al análisis del tejido y tomar la decisión de tratamiento más adecuada si se confirma el diagnóstico.

Fundamentos Del Tratamiento

El médico es la única persona indicada para determinar el tratamiento adecuado para cada persona afectada de melanoma.

El tratamiento del melanoma depende del tipo y estadio del tumor, así como de otros factores como el estado de salud y la edad del paciente. Existen cuatro tipos de tratamientos, que pueden utilizarse de forma combinada:

  • Cirugía
  • El tratamiento quirúrgico consiste en la total extirpación del tumor junto con una parte del tejido sano que hay a su alrededor. Así, se evita que el cáncer se reproduzca si ha invadido zonas cercanas.

    La extirpación quirúrgica del melanoma es el tratamiento más común para esta enfermedad.

    La cantidad de tejido que se extirpa depende de la profundidad y el grosor del melanoma. Si es necesario, para cerrar la herida puede realizarse un injerto de piel, que se obtiene de las extremidades o de la región glútea de la persona afectada.

    Es importante tener en cuenta la eficacia de la cirugía: acostumbra a curar el melanoma y, por tanto, la decisión de extirparlo debe prevalecer sobre criterios estéticos.

  • Quimioterapia
  • La quimioterapia consiste en la administración de fármacos anticancerígenos. Pueden establecerse combinaciones de varios fármacos para incrementar su eficacia, e incluso aplicarse localmente.

    Este tratamiento es de gran utilidad cuando el melanoma se ha extendido desde el lugar de origen a otras partes del cuerpo.

  • Inmunoterapia
  • También llamada Bioterapia o Terapia biológica. La inmunoterapia consiste en aumentar las defensas naturales del cuerpo ante la enfermedad. De este modo el sistema inmunitario de las personas afectadas se fortalece.

    Las sustancias más utilizadas son los interferones. Los interferones son sustancias naturales, derivadas de los leucocitos, que el propio cuerpo produce en pequeñas cantidades, como reacción a ciertos estímulos (virus, toxinas, etc...). El interferón que más frecuentemente se utiliza es el Interferón-Alfa. Ha demostrado ser útil como tratamiento postquirúrgico en los melanomas con alto riesgo de recaída.

  • Radioterapia
  • La radioterapia consiste en el uso de radiación de alta intensidad para destruir las células cancerígenas y detener su crecimiento.

    Este tratamiento siempre es local, lo cual significa que sólo afecta a las células de una zona determinada. En el caso del melanoma, sólo se utiliza para tratar metástasis en los huesos o en el cerebro.

La Piel Y El Sol

El principal factor de riesgo que existe para desarrollar el melanoma es la exposición a las radiaciones solares.

Por otra parte, las personas afectadas por un melanoma son las que tienen más riesgo de desarrollar nuevos melanomas. Por tanto, las personas con melanoma deben seguir con especial con especial atención las normas generales que cualquier persona debería seguir para protegerse de las radiaciones solares.

Efectos de la radiación solar

Tan dañina es la exposición continuada (trabajadores al aire libre), como la exposición intermitente pero intensa, por ejemplo en vacaciones. Además, las largas exposiciones al sol pueden hacer que la piel envejezca prematuramente y pierda elasticidad y suavidad.

Es muy importante recordar que los niños y adolescentes necesitan un cuidado especial. El 80% de los casos registrados de melanoma tiene su origen en exposiciones excesivas al sol antes de los 18 años.

Como proteger la piel

Evitar el efecto acumulativo del sol en nuestra piel.

Evitar las quemaduras, en especial durante la niñez y la adolescencia, ya que la piel es mucho más sensible.

Los rayos solares son más dañinos entre las diez de la mañana y las dos de la tarde. Durante todo este tiempo, hay que evitar exponerse al sol sin protección.

En la playa, el agua o la nieve, el reflejo de la luz del sol aumenta y, por tanto, sus efectos se multiplican. La vegetación, palmeras o pinos, en las zonas de playa hace que el reflejo sea menor. Hay que buscar la sombra natural que proporciona los árboles, los edificios, etc. Como una eficaz protección contra el sol.

Otros accesorios de gran utilidad para protegerse son las gafas de sol y los sombreros anchos que además de la cara, protejan orejas y cuello. Las ropas de color oscuro ofrecen mayor protección que los vestidos de color pastel o suave.

Al exponerse al sol, hay que utilizar en abundancia y frecuentemente cremas, lociones, sprays o geles protectores (eficaces tanto para los rayos UVA como para los UVB) que tengan, como mínimo, factor 15 de protección. Deben escogerse productos resistentes al agua y probados dermatológicamente, que contengan filtros físicos o químicos.

Las cremas protectoras deben ser aplicadas sobre la piel seca, 20-30 minutos antes de la exposición al sol.

Los bronceados artificiales o cosméticos de los salones de belleza deben tomarse bajo control, ya que contienen rayos UVA, perjudiciales para nuestra piel.

Ante una exposición solar hay que evitar cualquier contacto con productos potencialmente fotosensibles, es decir, que pueden crear en el organismo (o en la piel) una alta sensibilidad a la luz del sol, como jabones, desodorantes, cosméticos, perfumes, etc.

Hay que prestar especial atención si se toman medicamentos fotosensibilizadores. El médico, cuando los aconseje, informará sobre las precauciones a tener en cuenta.

Debe consumirse una adecuada cantidad de fruta fresca, verdura y cereales con un alto nivel de fibra.

Debe evitarse el tabaco y moderar el consumo de alcohol.

¿Qué Se Debe Recordar?

Aceptar la enfermedad

El impacto emocional al saber que se padece un melanoma es importante, no sólo para la persona afectada sino también para sus familiares, especialmente por el hecho de ser un tipo de cáncer, pero hay que tener en cuenta que existen grandes posibilidades de curación, sobre todo si ha sido detectado precozmente.

Convivir con la enfermedad

Es habitual que, al principio, se den situaciones entre el paciente y sus familiares de confusión, angustia o desconcierto pero que, con apoyo, pueden superarse.

Información

Como en casi todas las ocasiones, la información desempeña un papel muy importante. Estar bien informado y conocer la enfermedad son las mejores herramientas para aceptar y colaborar en el tratamiento.

Confianza en el médico

Entre el paciente y el médico debe existir un clima de confianza y entendimiento mutuos. El médico es la persona más preparada para ayudar al paciente a afrontar la enfermedad poco a poco.

Solucionar dudas

Es lógico y comprensible que la persona con melanoma esté llena de dudas y confusiones, preguntas y temores que quiera solucionar de inmediato.

Muchas veces, es de gran utilidad para los pacientes hacer una lista de preguntas antes de visitar al médico y anotar sus respuestas y explicaciones para recordarlas más tarde.

Tratamiento individualizado

El médico es la persona indicada para determinar el tratamiento más adecuado a cada persona. No deben seguirse las recomendaciones de otras personas por el hecho de que les hayan ido bien determinados tratamientos sin consultar al médico.

Seguimiento médico

Las personas afectadas tendrán que visitar al médico periódicamente. Éste establecerá la frecuencia de las visitas en función del tratamiento y de la fase del desarrollo de la enfermedad.

Autoexploración de la piel

Los pacientes con melanoma tienen un riesgo mayor de desarrollar nuevos melanomas. Por esto es muy importante que aprendan a hacer una autoexploración completa de su piel siguiendo la guía ABCDE.

Protegerse de la radiación solar

Es muy importante que las personas afectadas por esta enfermedad sigan estrictamente los consejos de prevención contra las radiaciones de rayos ultravioleta por el especial peligro que suponen para ellas.

Compartir experiencias

Compartir las experiencias de la enfermedad con otras personas que también padezcan melanoma resulta de gran ayuda y apoyo moral. Los cambios de impresiones y el intercambio de información son de gran ayuda para conseguir “normalizar” la enfermedad.

Existen numerosas organizaciones y grupos de ayuda mutua en el ámbito del cáncer.

El melanoma o cáncer de piel es una enfermedad cuya incidencia ha crecido rápidamente en las últimas décadas y cuyo tratamiento principal es un diagnóstico precoz.

Dermomedic le ofrece las últimas técnicas en el diagnóstico precoz del cáncer de piel, así como un equipo médico de contrastada experiencia en dicho campo.

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